miércoles 5 de septiembre de 2007

Pollo Borracho - Bottom beer chicken

Pollo borracho3

Hace unas tres semanas me topé con una receta que hace muchos años probé en la casa de una amiga mía norteamericana, de la que ni me había vuelto a acordar (de la receta, no de la amiga) y de la risa que me dió la primera vez que la ví: el pollo borracho.

El nombre de pollo borracho se lo he puesto yo al pensar que si lo traduzco literalmente del inglés la cosa iba a quedar como un poco escatológica, y tratándose de comida, esas referencias cuanto más lejos mejor.

De cualquier manera el nombre original para esta receta de pollo asado es Bottom Beer Chicken, aunque yo encuentro mucho más digno mencionar en mi libre traducción del título que el pollo está un poco achispado por la cerveza que se usa en la receta que especificar el sitio por donde se le mete la lata de cerveza al pollo para prepararlo.

Milongas aparte, el pollo queda muy tierno y con un aroma especial que le da la cerveza.

Ingredientes:
  • 1 pollo limpio preparado para asar
  • hierbas aromáticas al gusto: romero, tomillo, orégano, mejorana...
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • 1 lata de cerveza por cada pollo que se prepare, a ser posible de la fuerte.
Lavad bien el pollo por dentro y por fuera bajo el grifo y secadlo muy bien. Untadlo con el aceite de oliva ligeramente por dentro y por fuera para que las hierbas se adhieran bien y salpimentadlo al gusto.

Ahora viene lo bueno, coged la lata de cerveza, y una vez abierta os bebeis la mitad (privilegios de quien hace el pollo) y si la acompañáis con una tapita de algo en plan aperitivo, mejor.

Colocad la lata con la mitad de la cerveza dentro sobre la bandeja donde vayáis a hornearlo y "sentad" al pollo sobre la lata de cerveza, asegurando que no se cae. Debe quedar como los de la foto que os pongo más abajo.

La postura del pollo no puede ser más chistosa, parece que está esperando para ver algo en el cine y yo os propongo que hagáis una foto del momento (el antes y el después también).

Al pollo no le hará maldita la gracia, pero como no puede protestar...

Horneadlo el tiempo habitual (sobre una hora) en horno medio-alto hasta que esté doradito, mojándolo de vez en cuando con el jugo que soltarán las hierbas, el propio pollo y la cerveza que al ir evaporándose se mezclará con el resto de los sabores.

Al terminar tened cuidado porque puede que la lata se haya quedado un poco pegada al interior del pollo. La salsa que queda en la bandeja se puede ligar con un poco de maizena y servirá para acompañar al pollo a su destino final: nuestra pancita.

7 comentarios:

Pedro dijo...
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Pedro dijo...

Ahora empiezo a entender por qué echo en falta mis cervezas favoritas de doble malta.De todas formas el pollo estaba muy rico.¡Gracias "chata"!
Tu marido.

Inmaculada dijo...

Lo bueno del caso es que la media lata de cerveza que sobra te la bebes tú, cara dura.
Tu santa.

odili dijo...

siiiiiiii,este pollo yo lo llamo en su trono,y la verdad que doy fe que esta riquisimo.y sigo al pie de la letra todo lo que dices(me tomo la cervecilla que sobra)con unas aceitunas,la verdad lo confieso a mi me gusta tomarme un vino o aperitivo mientras cocino.

Noema dijo...

Oye, y esto es "políticamente correcto"??? Jajaja, desde luego el pollo tiene una pinta! En ambos sentidos, para comérselo que dan unas ganas, y una pinta ahí sentado sobre la "pinta" de cerveza! Jajaja, en cualquier caso tiene que estar buenísimo. Por cierto, he llegado hasta aquí desde la sopa gansa. Saludos

Ana dijo...

Adi, después de lo que me he reído te quiero preguntar una cosa en serio: será sano eso de poner una lata dentro del alimento mientras este se cuece a tan alta temperatura?, no desprenderá ningún tóxico por la pintura de la lata?, aún envolviéndola en papel albal, que tiene plomo, no crees que es un sistema un poco dudoso?, espero tu respuesta, gracias guapa.
Un abrazo.
Ana

Inmaculada (Adi) dijo...

Hola Ana, está bien que te hayas reído, es muy sano.
Sobre tu pregunta de los posibles tóxicos que puedan desprenderse de la pintura de la lata de cerveza, pues chica, no sé...
De cualquier forma no me preocupa si tenemos en cuenta que no es mi forma habitual de cocinar, ni siquiera con el papel albal... por otra parte me preocuparía mucho más si estuviera viviendo en una gran ciudad aspirando toda la porquería de los coches e industrias que hay alrededor, los humos de las calefacciones de las viviendas y todo eso, de manera que no me preocupa grandemente...
Desde luego si me pongo a preocuparme por tantos pequeños detalles que pueden ser peligrosos en nuestra vida cotidiana, casi que no saldría de casa (suponiendo que en las paredes de mi casa ho hubiera amianto o fibra de vidrio o aislante de espuma de poliuretano tan perjudicial para la salud, pero no me quiero complicar tanto la vida...
Es una pregunta muy interesante la tuya y te agradezco que me la plantees. Desde aquí invito a quien pueda tener una respuesta sobre el tema que la comparta con nosotros.
Un besito Ana y gracias por la visita y la pregunta.