Extremeña-Madrileña en Mallorca, aficionada al Patchwork y la cocina.

Hace un año:

PUDING DE CALABAZAS Y NUECES PACANAS

Visito frecuentemente la página de una joven Canadiense, Patty, interesada por la cocina vegetariana, baja en grasa, con carbohidratos de bajo índice glucémico (IG) y, en general, por adaptar recetas tradicionales de manera que resulten tan apetitosas como estas. Sus opciones a la hora de escoger ingredientes son los biológicos en general, harinas integrales y cereales enteros, endulzantes naturales y de bajo IG, grasas saludables (aceites de oliva, semillas, canola, etc.,) y mucha verdura y fruta.

... ver AQUÍ el resto de la receta

jueves 5 de noviembre de 2009

Puding de pan con Streusel y salsa de naranja y Bourbon


Reciclado total, resultado genial.






Puding de pan  con Streussel y salsa de naranja y Bourbon (17)

Imaginaos un puding de pan tierno y jugoso, con una superficie dorada y crujiente (el Streusel), acompañado de una deliciosa salsa de naranja aromatizada con una "nube" de Bourbon que le da un toque picarón...

Además de eso, imaginaos que habéis podido emplear el paquetón de pan de molde ya medio reseco que el marido ha traído para "abofetear" tus esfuerzos con el pan casero, y un hijo que te dice: "Mamá, hazme algo dulce pero sencillo, no me vengas con otro de tus experimentos". Cría cuervos ...

Después de un sofocado sollozo de frustración y de pensar que algunas veces esta familia mía no merece que le ponga en sus piquitos mis delicias culinarias, me levanté dignamente, eché mano de uno de mis queridos libros de cocina y preparé este puding. Casero, sencillo, para aprovechar sobras de pan y que aún siendo un pan de molde comercial, gana una barbaridad de esta manera.

También es bajo en grasas (solo lleva la natural contenida en los huevos).

Puding de pan con Streussel y salsa de naranja y Bourbon (6)

Puding de pan con Streusel
Ingredientes:

  • 4 huevos batidos
  • 2 tazas (cups) de leche (mejor de soja o desnatada)
  • 1/2 taza de Sirope de Ágave, fructosa o azúcar
  • 1 cucharada de Extracto de vainilla o vainilla azucarada
  • 1 cucharadita de ralladura de naranja (opcional, pero altamente recomendable)
  • 1/2 cucharadita de cardamomo molido (la canela también funciona muy bien)
  • 4 tazas de cubitos de pan de molde (o pan normal sin la corteza)
NOTA: El pan debe estar seco para que absorba perfectamente la mezcla de huevos y leche. Si el vuestro está tierno se puede secar fácilmente poniendo los cubitos de pan en una bandeja metálica y horneándolos a 180ºC durante 10-15 minutos, dándoles un par de vueltas para que sequen uniformemente.

Batir en un cuenco huevos, leche, sirope o fructosa, vainilla, ralladura de naranja (si se usa) y cardamomo o canela.

Colocar los cubitos de pan en una bandeja de hornear rectangular o cuadrada (no es necesario engrasarla) y verter sobre ellos la mezcla de huevos.

Puding de pan con Streusel y salsa de naranja y Bourbon (16)

Streusel:
Combinar en un cuenco pequeño 1/4 taza (cup) de harina, 1/4 taza (cup) de azúcar moreno y 2 cucharadas de mantequilla derretida hasta que se forme una especie de pan rallado. Repartirlo sobre la mezcla de pan y huevos.

Hornear a 180ºC durante 45-50 minutos o hasta que un cuchillo insertado en el centro del puding salga limpio. Dejar enfriar y servir a temperatura ambiente con la salsa y un copo de nata ligera batida.

Salsa de Naranja y Bourbon
Ingredientes:

  • 3/4 taza de zumo de naranja
  • 1/4 taza de sirope de ágave, fructosa o azúcar
  • 1 cucharada rasa de Maizena (fécula de maíz)
  • 1/2 cucharadita de ralladura de naranja
  • 1 cucharada de mantequilla o margarina
  • 1 ó 2 cucharadas de Bourbon (Scotch, Whiskey, Brandy, Ron ... cualquiera irá bien)
En una cacerola pequeña combinar zumo de naranja, azúcar, maizena y ralladura. LLevar a ebullición removiendo continuamente durante un par de minutos. Retirar del fuego y agregarle la mantequilla y el Bourbon, removiendo bien. Servir templada o fría sobre el puding.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

viernes 30 de octubre de 2009

Milhojas de puerro con Salsa Holandesa

Crujientes, ligeros y muy delicados.


Milhojas de puerros con Salsa Holandesa
Una vuelta de tuerca más en mi relación con la pasta Filo o Brick... cada vez con más éxito, menos miedo a trabajar con ella y de verdad tengo que decir que aunque el hojaldre tiene en mí una fiel seguidora, esta otra pasta va escalando puestos a pasos agigantados.

Una condición que siempre debemos cumplir al trabajar con la pasta Filo: es necesario hacerlo rápido y con método. Tener todos los ingredientes a mano y, sobre todo, mantener las láminas de pasta con las que no se esté trabajando en el momento perfectamente hidratadas cubriéndolas con un paño de cocina humedecido en agua y bien escurrido.

Aparte de esto, tratar las delicadas hojas de pasta con cuidado para que no se rompan. Mi método para hacerlo: coger las láminas de dos en dos y ponerlas sobre la superficie de trabajo, aceitar o enmantequillar la lámina superior y a continuación darles la vuelta y hacer lo mismo con la otra lámina. De esta manera evitamos manejarlas de una en una y ahorramos un poco en el proceso del montaje del plato.

Dependiendo del relleno que vayamos a usar, deberá emplearse aceite (oliva o semillas, al gusto) cuando sea un relleno salado. La mantequilla siempre es recomendable cuando el relleno sea dulce.

Para esta receta utilicé solamente 8 hojas de pasta para 8 puerros. Los ingredientes son suficientes para 2 milhojas por persona (4 raciones).


Milhojas de puerro con Salsa Holandesa mosáico

Milhojas de puerro con Salsa Holandesa
Ingredientes (8 milhojas):

  • 8 puerros (parte blanca solamente) no demasiado gruesos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/4 litro de caldo de verduras (o agua + 1/2 pastilla de caldo)
  • Sal y pimienta
  • 8 láminas de pasta Filo **
  • 8 lonchas muy finas de jamón serrano o York de buena calidad
  • 100 grs. de jamón serrano en taquitos muy pequeños (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra para pincelar
  • Semillas de sésamo
  • Salsa Holandesa
Lavar los puerros y quitarles las 2 capas exteriores más duras. Cortarlos todos al mismo tamaño. Calentar el aceite en una sartén grande donde quepan todos los puerros sin amontonarse y dorarlos a fuego suave hasta que comiencen a dorarse. Añadir el caldo, tapar la sartén y dejar cocer durante 10-15 minutos hasta que estén tiernos (vigilar que no se queden sin líquido, añadir un poco más si es necesario). Darles la vuelta una vez durante la cocción. Sacarlos del caldo, salpimentar ligeramente y dejarlos enfriar.

Colocar al alcance de la mano todos los ingredientes para poder trabajar deprisa: pasta Filo, jamón, aceite y puerros.

Tomar dos hojas de pasta y aceitarlas como he comentado anteriormente, con uno de los lados más largos mirando hacia nosotros. Cortarlas por la mitad para conseguir 2 milhojas. Colocar una loncha de jamón en la parte superior de cada mitad y sobre ella un puerro. Ponerle unos pequeños taquitos de jamón serrano (solo si se usa jamón de York para el relleno).

Empezar a enrollar la pasta sobre el puerro, cubriéndolo. Doblar a continuación los laterales sobre esta primera vuelta y seguir enrollando hacia vosotros hasta terminar. Proceder de esta manera hasta terminar todos los paquetitos.

Colocarlos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y pincelar un poco más de aceite sobre la parte superior de cada milhoja. Espolvorearlos con las semillas de sésamo. En este momento podéis cubrirlos con papel film y dejarlos en el frigo preparados para hornearlos más tarde. Es mejor hacer esto si no se van a comer inmediatamente después de horneados porque perderán parte de su textura crujiente (también podéis hornearlos, reservarlos y volver a darles un golpe de horno fuerte de unos 5 minutos para que vuelvan a estar crujientes).

Hornearlos a 180ºC a media altura hasta que estén bien dorados. Servir con una Salsa Holandesa, ideal para verduras y también para pescados.

** El resto de la pasta sobrante se envuelve perfectamente con lámina de papel plástico o aluminio y se guarda en el frigorífico. Aguanta así sin problemas 5 - 7 días.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

Salsa Holandesa

Perfecta y cremosa. Esta es la clásica.











La preparación de la gran mayoría de las salsas calientes con base de mantequilla tiene como finalidad la mezcla homogénea y duradera de todos sus ingredientes, es decir, no permitir que la mantequilla derretida se separe de los ingredientes líquidos del resto de la salsa.

La "Madre" de todas estas salsas resulta ser sin duda la Holandesa.

Perfecta con los "Milhojas de Puerros".

Milhojas de puerros con Salsa Holandesa

Salsa Holandesa
Ingredientes:
  • 3 yemas de huevo
  • 1 cucharada de nata (sin montar)
  • 1 taza (250 grs. aprox) de mantequilla derretida y enfriada después a temperatura ambiente.
  • 1 cucharada de zumo de limón o vinagre de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Un pellizco de cayena molida
Utilizar un cuenco pequeño de cerámica o cristal colocado sobre una cazuela de fondo grueso o un hervidor doble especial para Baño María.

Fuera del fuego colocar las yemas y la nata en el cuenco de cerámica o cristal o en la parte superior del hervidor del Baño María, mezclando con unas varillas hasta que esté perfectamente mezclado.

LA MEZCLA NUNCA DEBERÁ BATIRSE (no debe hacer espuma), SINO MEZCLARSE, VIGOROSA Y CONTINUAMENTE, CON UNAS VARILLAS DE COCINA.

Colocar ahora el cuenco con la mezcla sobre el cazo con agua caliente (el agua nunca deberá tocar el fondo del cuenco con la mezcla).

Mezclando continuamente con las varillas, llevar el agua lentamente casi hasta el punto de ebullición, sin dejar que hierva. Seguir mezclando hasta que los huevos hayan adquirido la consistencia de una crema espesa, como la nata sin batir.

Comenzar en este momento a añadir, muy lentamente y sin dejar de mezclar, la mantequilla derretida, mezclando con las varillas vigorosamente. La adición de la mantequilla debe ser realmente lenta, de manera que se emulsione bien con las yemas antes de añadir una poca más. Cuando toda la mantequilla esté mezclada, añadir el zumo de limón o vinagre, gota a gota, e INMEDIATAMENTE retirar del fuego la mezcla. Salar ligeramente y añadir la cayena.

NOTA: Si procedes con cuidado, la Holandesa no se cortará. En cualquier caso, si esto ocurre, no te desesperes: termina de añadir toda la mantequilla derretida. Retira del fuego la salsa y ponla en un cuenco pequeño, limpia el cuenco donde la estabas preparando y añade una yema de huevo. Comienza de nuevo, usando la salsa cortada del cuenco en sustitución del resto de los ingredientes de la receta.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

domingo 25 de octubre de 2009

Pasta casera de espinacas

Pasta casera: una delicia al alcance de todos.









Pasta casera de espinacas rellena de queso azul y nueces

Mi segunda experiencia con la pasta casera ha sido tan agradable como la primera (Pasta casera 2 versiones: soja/trigo) o más. Siempre me ha atraído la opción de aromatizar y dar color a la pasta con la simple adición de pasta de tomate, verdura fresca, tinta de calamar, hierbas aromáticas... Las opciones son infinitas y los resultados pueden ser tan diferentes y agradables a la vista que ya estoy impaciente por preparar otra tanda.

Esta vez he empleado un paquete entero (300 grs.) de espinaca lavada y cortada. Tomé la receta base de mi libro Better Homes & Gardens y simplemente le agregué la espinaca cruda. Le dió a la pasta un profundo e intenso color verde y una textura más esponjosa que utilizando solamente harina y huevo. Sin embargo tengo que apuntar que el sabor, a mi entender, resultó un poco demasiado intenso. Pretendo volver a hacerla pero con la espinaca cocida, creo que así suavizará bastante el resultado final. También existe la opción de rebajar la cantidad de espinacas a la mitad.

Después de hecha la pasta, hice la mitad en forma de raviolis rellenos de trocitos de queso Gorgonzola y nueces que acompañé con una salsa Bearnesa (la receta en breve) y nueces sobrantes del relleno.

El resto la convertí en tallarines que sequé durante 1 día y guardé en una bolsa hermética para usarla en otra ocasión.

Pasta fresca de espinacas mosaico
Pasta fresca de espinacas
Ingredientes (8 raciones):

  • 300 gs. espinacas frescas
  • 400 grs. harina blanca o integral (yo usé espelta integral)
  • 2 huevos
  • 1/2 cucharadita de sal fina
En un procesador de cocina colocar todos los ingredientes y pulsar intermitentemente hasta que se forme una bola que se separe de las paredes.

Volcar la masa obtenida sobre una mesa enharinada y amasarla unos 8-10 minuos hasta que esté suave y elástica, agregando más harina si la mezcla resulta muy pegajosa.

Formar con ella una bola, engrasarla ligeramente con aceite de oliva y cubrirla con papel film. Guardarla en el frigorífico y dejar que repose 30-60 minutos.

Dividir la masa en 4 trozos y darles forma rectangular con las manos. Extender la masa con un rodillo o con una máquina de hacer pasta y darle la forma deseada.

Hervir la pasta en abundante agua salada 8-10 minutos. Aderezar con cualquier salsa a vuestro gusto.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

miércoles 21 de octubre de 2009

Muffins de calabaza y sirope con especias, frutos secos y semillas


Hallobaza os desea un Feliz Halloween ¡¡¡


Muffins de calabaza y sirope con especias, frutos secos y semill 043

Muchos diréis (con absoluta razón) que esta no es una fiesta tradicional Española, pero en caso de tener niños pequeños en casa prefiero que ellos disfruten de una fiesta alegre como es esta, aunque sea importada del extranjero, a llevarles de visita a los cementerios, costumbre muy respetada por mí aunque no compartida.

Creo que la niñez hay que disfrutarla mientras dura, que ya habrá tiempo para entristecerse por la muerte de los seres queridos cuando sean adultos.

Y hablando de fiestas para niños, con sus correspondientes atracones de dulces, creo que estas muffins son ideales para ofrecerles algo dulce, bonito y a la vez sano. Lo cortés no quita lo valiente...

Además tenía unas ganas locas de usar mi nuevo molde de muffins con forma de rosa. A que es una requetepreciosidad?

Muffins de calabaza y sirope con especias, frutos secos y semill 017

Muffins de calabaza y sirope con especias
Ingredientes secos:
  • 1 taza de salvado de avena
  • 1 taza de harina integral de espelta o trigo
  • 2 cucharaditas de levadura Royal
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 cucharada de canela molida
  • ½ cucharadita de nuez moscada
  • ¼ cucharadita de clavo molido
  • ¼ cucharadita de 4 especias (opcional)
Ingredientes húmedos:
  • ½ taza de leche de soja o vaca desnatada
  • 1 huevo grande, batido
  • ½ taza de Sirope de Ágave, sirope de arce o miel
  • ¼ taza de aceite de girasol o canola
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 2 tazas de calabaza cocida o asada, triturada
Frutos y semillas:
  • 1/2 taza de pasas, ciruelas secas, orejones ... al gusto
  • 1/2 taza de nueces o avellanas picadas (no molidas)
  • 1/4 taza de semillas de calabaza o girasol peladas
Precalentar el horno a 175ºC. y engrasar o forrar con moldes de papel una bandeja de 12 muffins.

En un cuenco grande mezclar los ingredientes secos.

En otro cuenco mezclar los ingredientes líquidos.

Verter la mezcla de los ingredientes líquidos sobre los secos y mezclar suavemente hasta que esté todo combinado (no batir o quedarán duras). Agregar en este momento las pasas, nueces y semillas. Mezclar con movimientos envolventes.

Repartir la mezcla en los moldes preparados y hornear unos 25-35 minutos, dependiendo del horno, hasta que estén subidos y dorados y un palillo salga limpio cuando se pinche en el centro.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

lunes 19 de octubre de 2009

Cuñas integrales de queso

Deliciosas, rápidas y muy fáciles de preparar...















Estupendas para acompañar una tabla de quesos y embutidos o simplemente ponerlas como aperitivo: podéis cortarlas al tamaño que más os guste.

Cuñas integrales de queso 002

El tiempo que tardé en montarlas y tenerlas listas para la mesa fué aproximadamente de 20 minutos. Por supuesto las tortillas ya estaban hechas, eran un paquete de deliciosas tortillas mexicanas de trigo integral para fajitas y burritos.

Hace un par de días me fijé (aunque no guardé) en una receta para hacer unos crackers calientes en plan rápido. Más que una receta es una sugerencia para montar diferentes versiones solo con variar ligeramente los ingredientes que por otra parte están siempre a mano en nuestras cocinas: hierbas, especias, etc.

Las tortillas mexicanas para fajitas y burritos suelen calentarse por los dos lados en una sartén antiadherente sin aceite antes de montarlas, pero en este caso las tortillas se meten al horno después de aderezarlas para que queden muy crujientes.

Cuñas integrales de queso 001

Cuñas integrales de queso
Ingredientes:
  • 6 tortillas mexicanas de maíz o trigo para burritos (integrales o blancas)
  • 100 grs. de queso Gorgonzola desmenuzado (cualquier azul estará bien)
  • 50 grs. de mantequilla blanda (no utilizo nunca margarina)
  • 100 grs. de queso Emmental, Gouda, Cheddar... rallado
  • Sal y pimienta
Mezclar en un cuenco con un tenedor el queso Gorgonzola y la mantequilla hasta obtener una crema suave, no importa que quede algún trocito de queso sin desmenuzar.

Usando un pincel de cocina untar las tortillas ligeramente con la crema de queso (solo por un lado). Salpimentar y espolvorearlas con el Emmental rallado, presionando ligeramente con los dedos para que se adhiera. Cortar cada tortilla en 8 porciones.

Colocar las cuñas sobre una placa de horno cubierta con papel vegetal y meterlas en el horno precalentado a 175ºC durante 10-15 minutos, vigilando para que no se quemen, hasta que estén doradas y crujientes.

Ponerlas a enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan por debajo. Servir calientes (mejor) o frías.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos.
Suscríbete a PAN Y VARIOS

jueves 15 de octubre de 2009

Tarta rústica de ciruelas y nueces

Una apetitosa tarta de fruta rápida, sencilla, ligera y barata.









Tarta rústica de ciruelas y nueces 012

Limpieza a fondo de mi congelador y sorpresa agradable: encontré media bolsa (1/2 Kg. aprox.) de ciruelas sin hueso congeladas... me encantan las ciruelas. Suelo comer un par de ciruelas secas todos los días, su índice glucémico (IG) es medio (40). Las ciruelas frescas tienen un IG de 25.

Gracias a su contenido de azúcares (fructosa), la ciruela fresca es un excelente alimento. Al desecarse pierde mucha agua y su valor nutricional se incrementa más todavía, por lo que 100 gramos de éstas aportan 255 calorías.

Los pueblos antiguos de Europa ya conocían las virtudes de la ciruela (especialmente de las secas), vinculado a su alto contenido de fibra, sodio y magnesio. También es rica en potasio, mineral esencial para el buen funcionamiento de las membranas celulares. Son suavemente diuréticas, una fuente de minerales para reponer líquidos tras el ejercicio y de vitaminas A y B3.

Según el color, cambian las cantidades de vitaminas que poseen:
  • Las amarillas tienen mayor contenido en carotenos, protegen de las quemaduras solares y ayudan a prolongar el bronceado.
  • Las oscuras son más ácidas y contienen más hierro. Su riqueza en vitaminas del grupo B las convierte en aliadas frente al estrés.
  • El zumo de ciruela en ayunas alivia la gota, reumatismo, artritis y otros problemas articulares.
Tarta rústica de ciruelas y nueces 017

Tarta rústica de ciruelas y nueces

Ingredientes:
  • 1 plancha de hojaldre
  • 1/2 kg. de ciruelas sin hueso frescas o congeladas (mi opción)
  • 50 grs. de pasas de Moscatel
  • 50 grs. de gengibre cristalizado **
  • 50 grs. de coco rallado sin azucarar
  • 2 cucharadas de fructosa
  • 1 cucharada de canela molida
  • 100 grs. de nueces partidas
  • 125 ml. (1/2 taza o cup) de Sirope de Ágave (o miel)
  • 1 huevo pequeño para pincelar el hojaldre
Colocar el hojaldre en un molde y repartir por encima las ciruelas partidas por la mitad. Agregarle las pasas, el gengibre cristalizado y el coco rallado.

Espolvorear por encima la fructosa y la canela molida. Repartir por encima las nueces partidas y el sirope de ágave.

Adornar la tarta con los recortes sobrantes de hojaldre (si los hay) y pincelarlo con el huevo batido con una cucharada de agua.

Llevar al horno precalentado a 180ºC durante 20-30 minutos. Cubrir la tarta con papel de aluminio a media cocción para que el hojaldre no se queme.

Servir la tarta templada o fría con un poco de yogur griego, helado de vainilla o nata líquida ligera.

** Puede omitirse sin problemas el gengibre cristalizado, no le gusta a todo el mundo y algunas veces tampoco es fácil de encontrar.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

lunes 12 de octubre de 2009

Calabacitas rellenas

Deliciosas en cualquier época del año.









Calabacitas rellenas (6)

No tengo ni idea del nombre específico de estas pequeñas calabacitas, que supongo lo tendrán, lo que sí puedo deciros es que están cultivadas aquí en Mallorca en la pequeña finca de una amiga y que son deliciosas.

En un principio pensé que eran calabacines, de hecho ella me las regaló hace pocos días como "calabacines chinos", pero tanto el interior como el exterior se asemeja más al de las calabazas y su carne, de color amarillo suave que se vuelve de un delicado color naranja al cocinarse, es mucho más parecida por su textura y sabor al de las calabazas.

Algunas las empleé para hacerlas en rodajas gruesas a la plancha. Deliciosas, pero me molestaban las pepitas centrales. El resto las preparé rellenas y resultaron magníficas. Aguantaron perfectamente un prehorneado en vacío antes de rellenarlas y después otro más, ya rellenas, sin perder la compostura.

No las he visto nunca en los mercados de frutas y verduras, es posible que su producción no esté muy extendida o quizás no sea rentable comercializarlas tan pequeñas, pero las compraría sin dudar en caso de verlas.

El relleno: cualquiera que os guste. Yo tenía unas berenjenas y un fondo de nevera muy variadito que me ayudó en la tarea.

Calabacitas (17)

Calabacitas rellenas
Ingredientes (2 personas):

  • 2 calabazas pequeñas o dos calabacines tipo bola (1 por persona)
  • 2 berenjenas medianas
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 pimiento verde
  • 1 bloque de tofu firme, normal o ahumado (puede sustituirse por 250 grs. de carne picada)
  • 1 bola de queso Mozzarella bajo en grasa (LIDL)
  • 100 grs. queso Manchego, Emmental, Gouda... rallado
  • salsa de soja al gusto
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
Encender el horno a 200ºC.

Cortar la parte superior de las calabacitas, haciéndoles un pequeño "sombrero". Vaciarlas por dentro (un sacabolas de melón funciona magníficamente) hasta quitar todas las semillas que pudieran encontrarse, dejando intacta TODA la carne, cuidando de no romper la piel o se saldría el relleno al hornearlas. Rociarlas con un hilo de aceite de oliva y espolvorearlas con sal y pimienta. Colocarlas en una bandeja de hornear ligeramente untada de aceite de oliva (los "sombreros" también) .

Lavar las berenjenas, pincharlas varias veces con un cuchillo para que salga el vapor y evitar que exploten al hornearse y colocarlas (sin pelar) también en la bandeja.

Hornear las verduras hasta que las calabacitas estén tiernas pero firmes, una media hora aproximadamente y 3/4 de hora a 1 hora para las berenjenas, dependiendo de su tamaño. Sabremos que las berenjenas están en su punto cuando al atravesarlas con un cuchillo se hunda sin problemas en el interior.

Mientras se hornean las verduras preparar el relleno salteando ajos, cebolla y pimiento, todo muy picadito, unos 5 minutos (terminarán de hacerse en el horno). Retirar del fuego y reservar.

Sacar calabacitas y berenjenas del horno y dejarlas enfriar un poco. Partir las berenjenas en dos a lo largo y con la ayuda de una cuchara extraerles toda la carne, desechando la piel. Picarlas y añadirlas al sofrito. Agregar también el tofu troceado (si se usa). Colocar otra vez la sartén en el fuego y saltear el conjunto (puede que sea necesario añadir un par de cucharadas más de aceite). Rectificar de sal y pimienta. Retirar del fuego, aderezar con un poco de salsa de soja y dejar templar.

Agregar los quesos a la mezcla de verduras y remover todo bien para integrar el conjunto.

Rellenar con esta mezcla las calabacitas y llevar otra vez al horno suave (180ºC) hasta que la superficie esté dorada, media hora aproximadamente.

Servir templadas.
Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

jueves 8 de octubre de 2009

Ensalada de garbanzos marinados

Ensalada de garbanzos marinados (24)
Legumbres: amigas de nuestra salud.

No soy muy amiga de las verduras en conserva (a excepción del tomate al natural que uso algunas veces para gazpachos), y siempre que es posible la consumimos fresca o, en todo caso, congelada.

Tengo que reconocer sin embargo que no tengo ningún problema a la hora de comprar legumbres en tarros de cristal. Creo que las que se envasan en nuestro país son de excelente calidad y tengo un par de marcas preferidas: Cidacos y Asturiana. Apis también envasa alguna verdura de muy buena calidad.

En verano, sobre todo, tiro de frasco de garbanzos o alubias dos o tres veces por semana para preparar las sabrosas ensaladas de legumbres que se preparan con la llegada del calor.

Esta es ligeramente especial debido al marinado que se le añade a los garbanzos antes de mezclarlos con el resto de los ingredientes. Hay una tremenda diferencia de sabor. Si podéis os recomiendo que mantengáis los garbanzos marinando al menos 4 horas antes de preparar la ensalada. Por supuesto este es el tipo de ensalada que mejora de un día para otro (siempre y cuando no se le añada ninguna verdura de hoja delicada a la mezcla, ya que el ácido contenido en la marinada las dejaría totalmente lacias y con un aspecto "triste" en muy poco tiempo).

Si por el contrario tenéis la intención de consumirla toda en el momento, considero que sería una estupenda idea añadirle unos canónigos, hojas de espinacas "baby" o cualquier otro brote tierno de verdura.

Ensalada de garbanzos marinados (10)

Ensalada de garbanzos marinados

Ingredientes:

  • 1 frasco de garbanzos cocidos de buena calidad
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de vinagre de vino de Jerez
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de miel
  • 1/2 pimiento verde
  • 200 grs. de tomates cherry (o normales, carnosos)
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 pepino pelado
  • 2 latas pequeñas de atún al natural (sin escurrir)
  • 1/2 manojo de perejil rizado, cebollino o albahaca (al gusto)
  • 50 grs. de queso Feta desmenuzado
Enjuagar bien los garbanzos dentro de un colador bajo el grifo de agua fría hasta que deje de salir espuma. Escurrirlos y ponerlos dentro de una bolsa de cierre hermético. Añadirles el aceite, vinagre, zumo de limón y la miel. Cerrar la bolsa y mezclar suavemente con los dedos con cuidado de no aplastar los garbanzos, hasta que los ingredientes estén bien mezclados y los garbanzos se hayan impregnado de la marinada. Colocarla en el frigorífico unas cuantas horas (pueden prepararse por la mañana y tenerlos así hasta la hora de montar la ensalada).

Pelar el pepino y la cebolla, lavar el resto de las verduras y cortarlas todas en trozos iguales. Colocarlas en un cuenco amplio y agregar el atún junto con su líquido de conservación y las hierbas frescas elegidas, bien picadas.

Agregar al cuenco los garbanzos con la marinada, mezclar bien el conjunto y comprobar el punto de sal y vinagre. Rectificar si es necesario y a la hora de servir repartir el queso Feta desmenuzado por encima.
  • A la hora de servir esta ensalada le añadí un aguacate troceado que estaba languideciendo en el frutero. Todo un acierto que repetiré la próxima vez.
Receta adaptada de Kalyn´s Kitchen.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos

Suscríbete a PAN Y VARIOS

lunes 5 de octubre de 2009

Patatas cremosas con perejil y queso Cheddar

Blanco o amarillo, suave o con carácter, el Cheddar es uno de mis favoritos.







Patatas cremosas con perejil y queso Cheddar 011

Este es uno de esos acompañamientos que siempre funciona, a quién no le gustan unas buenas patatas horneadas en una salsa cremosa de queso?

No tienen secreto ninguno, simplemente tener en cuenta que las patatas deberían ser, preferiblemente, del tipo harinoso. Son las que mejor absorben los líquidos y las más tiernas cuando se hornean.

La patata nueva apenas tiene potasio y sodio, salvo que se tome con piel, y posee mayor cantidad de vitamina C. También resulta más ligera y digestible.

Rica en hidratos de carbono, hervida sólo aporta unas 80 calorías, sin embargo frita alcanza las 550 calorías por 100 gramos. La patata puede incluirse en la dieta de los diabéticos debido a su índice glicémico (IG) intermedio y sus azúcares de absorción lenta, aunque no se debe abusar de ella. Su digestibilidad es muy buena cocida o asada y disminuye a medida que se le incorporan grasas de fritura o guisado. Yo las tomo siempre con su piel.

Alguna vez intenté hacer estas patatas sin cocerlas previamente y me encontré con que necesitaban mucho más tiempo y bastante más líquido para que quedaran perfectamente hechas, con lo que últimamente prefiero hervirlas ligeramente antes de pasarlas a la fuente de hornear (ver nota abajo).

Normalmente para hornear este tipo de patatas se suele usar nata líquida, sin embargo prefiero aligerar la receta utilizando leche evaporada (en LIDL venden unos tetrabriks de leche evaporada muy buena y bastante más barata que la IDEAL de Nestlé). El resultado es absolutamente fabuloso y recortamos sensiblemente el aporte de grasa y por tanto de calorías.

Patatas cremosas con perejil y queso Cheddar 005

Patatas cremosas con perejil y queso Cheddar
Ingredientes:
  • 4 patatas grandes
  • 1 brik de leche evaporada (250 ml.)
  • 1/2 brik de agua
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • Sal
  • Perejil al gusto
  • 1/2 taza de queso Cheddar maduro rallado
Pelar y lavar las patatas en rodajas un poco gruesas. Ponerlas en una cacerola grande con agua fría salada y llevar a ebullición. Cuando comience a hervir reducir el fuego al mínimo, tapar y dejar cocer suavemente unos 5 minutos. Escurrirlas con cuidado de que no se rompan y reservar. **

Untar ligeramente con aceite o mantequilla una bandeja de hornear. Colocar por capas las patatas precocidas, espolvoreando un poco de perejil, pimienta y queso rallado (reservar un poco de queso para el final) hasta terminar con todas las patatas.

Mezclar en un cuenco la leche evaporada y el agua y verter sobre las patatas.

Repartir el queso rallado restante sobre las patatas, cubrir con papel de aluminio y llevar al horno precalentado a unos 180ºC, durante unos 20 minutos. Retirar después el papel y continuar horneando otros 5-10 minutos más o hasta que las patatas hayan absorbido todo el líquido y el queso comience a dorarse.

** Si preferís hacer las patatas sin cocerlas previamente, sugiero que dobléis la cantidad de líquido de manera que las patatas queden totalmente cubiertas con él, sellar muy bien con papel de aluminio la bandeja para que el líquido no se evapore y las patatas puedan cocerse bien y doblar la cantidad de tiempo de horneado.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos.
Suscríbete a PAN Y VARIOS

jueves 1 de octubre de 2009

Crema de setas y champiñones

El Otoño en una crema...








Crema de setas y champiñones 002

Todo el mundo sabe hacer crema de champiñones y cada versión es una delicia. La mía no tiene nada especial salvo el hecho de haber empleado, junto con champiñones frescos, unas setas deshidratadas variadas que compré la última vez que estuve en Makro. Son de la marca Tartufette, vienen en un envase de 200 gramos y cunden una barbaridad.

Si tenéis oportunidad de comprarla os la recomiendo, lleva 9 ¡NUEVE! variedades diferentes de setas, y como me he tomado tiempo para leer bien la etiqueta, he comprobado que 5 de estas variedades proceden de China y las otras 4 restantes son Europeas. Los nombres de las setas no vienen a cuento ahora, son largos, vienen en latín y solo me suenan tres o cuatro de ellos, del resto no tengo ni idea. Lo que sí os puedo decir es que la mayor parte de ellas (26,4%) pertenece a la variedad Auricularea Auricula-Judae, vulgarmente conocida como Oreja de Judas y Hongo de Saúco, una seta gelatinosa sin pié que crece en los troncos y ramas de los árboles caídos.

Lo que importa en relación con esta receta: la mezcla de estas setas con los champiñones frescos ha sido DE-LI-CIO-SA, de verdad. Increíble el olor a bosque que salía de mi cocina mientras se hacía. Me recordaba los paseos que dábamos mi contrario y yo cuando, todavía viviendo en Talavera de la Reina, nos acercábamos a la Sierra de Gredos (grandiosa) a recoger castañas en Otoño. Olía a madera, resina, humo de leña... una delicia, vamos.

Crema de setas y champiñones
Ingredientes:
  • 50-100 grs. de setas deshidratadas variadas
  • 1/2 litro de agua hirviendo
  • 50 grs. de mantequilla (opcional)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 1 cebolla
  • 300 grs. de champiñones frescos troceados
  • 1/2 vaso de Jerez seco o vino blanco
  • 1/2 litro de agua, caldo de pollo o caldo de verduras
  • Sal y pimienta
Colocar las setas en un recipiente amplio y verter por encima agua hirviendo hasta cubrirlas. Dejarlas en remojo hasta que se hayan rehidratado, 30-40 minutos aprox.

En una cacerola amplia poner a derretir la mantequilla, si se usa, junto con el aceite de oliva. Pochar en él la cebolla cortada en trozos hasta que esté translúcida. Agregar los champiñones troceados y dar unas vueltas hasta que empiecen a soltar el agua que contienen. Agregar el Jerez y dejar evaporar el alcohol a fuego fuerte (5 min.). Añadir entonces las setas rehidratadas junto con el agua del remojo.

Añadir el otro medio litro de agua o caldo y sazonar con sal y abundante pimienta negra.

Tapar y llevar a ebullición. Bajar el fuego y dejar que cueza suavemente por espacio de 1 hora.

Triturar en una batidora de vaso para hasta que quede muy fina y sedosa, añadiendo primero las setas y poco a poco el líquido de cocción hasta encontrar la textura adecuada al gusto de cada uno. Rectificar ahora de sal y pimienta. (ver NOTA).

Si deseáis enriquecer aún más la crema (y también aportarle más calorías) podéis agregarle un chorrito de nata líquida o leche evaporada. Yo no lo hice porque sinceramente quedó estupenda tal cual. Os recomiendo que al servirla le pongáis unas gotas de vinagre balsámico reducido por encima.

Como podéis ver el color de la crema no es muy llamativo que digamos, pero es un plato de auténtico sobresaliente.

NOTA:
Si os sobra caldo no lo tiréis, se puede congelar¡¡ Hace un magnífico fondo para salsas oscuras o para cualquier otra sopa. Un guiso de ternera al que se le agregue un poco de este magnífico caldo multiplicará su aroma y sabor.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos.
Suscríbete a PAN Y VARIOS

sábado 26 de septiembre de 2009

Samosas de plátano y chocolate

Samoqué??









Samosas de plátano y chocolate (3)

Pues resulta que yo tampoco sabía como llamarles, pero cuando empecé a hacer estos paquetitos de pasta Filo recordé que los había visto, con otro relleno, en algún sitio. No tenía idea de como buscarlos, de manera que tecleé en el buscador de la Wikipedia: Filo, pastelitos, rellenos y voilá, aparecieron las Samosas, que pueden tener rellenos dulces o salados.

Según parece son unos dulces muy comunes en países árabes y en los países de la cuenca Mediterránea. La única pega a los rellenos tradicionales es que son excesivamente dulces para mí. Los rellenos que estuve viendo también eran tremendamente pesados (no obstante, deliciosos). Igual que sucede con muchos otros dulces de orígen árabe, estos rellenos suelen estar compuestos de frutos secos, ralladura de cítricos y, por supuesto, siempre muchas especias: canela, cardamomo... y muchas veces se fríen en vez de hornearlos para bañarlos después en un almíbar hecho de miel.

No era mi intención desvirtuar las recetas tradicionales, pero tenía claro que tanto contenido en azúcar no es sano (aunque provenga de la miel que por supuesto tiene muchas propiedades beneficiosas, en sangre se convierte en glucosa pura y dura). Tampoco quería freirlos y además necesitaba usar unos plátanos medio pachuchos que tenía en el frutero (con este calor no aguantan nada), de manera que fueron el ingrediente principal.

Sinceramente tengo que decir que resultaron muy, pero que muy buenos, nada pesados ni grasientos y a la familia le encantaron. Llevé unos pocos también a mi clase de gimnasia (cada vez estamos todas más guapas y ágiles) y no me traje ninguno de vuelta, menudas fieras...

Samosas de plátano y chocolate

Samosas de plátano y chocolate
Ingredientes
:
  • 1 plancha de pasta Filo o brick
  • 6 plátanos muy maduros
  • zumo de limón recien exprimido
  • salsa de chocolate: opcional (yo usé la de Hershey´s)
  • canela en polvo
  • mantequilla derretida
  • Sirope de Ágave o miel para pincelar
Extender la pasta filo sobre la mesa de trabajo y cortarla longitudinalmente en cuatro tiras (por el lado más largo). Cubrirlas con un paño mojado para que no se sequen las tiras.

Derretir en un pequeño cuenco la mantequilla en el microondas (no dejar que hierva) y colocarla al lado de la pasta Filo para tenerla siempre a mano.

Pelar y cortar los plátanos, aplastar un poco los trozos para que sea más fácil envolverlos con la pasta, colocarlos en otro cuenco y rociarlos con el zumo de limón para que no se oxiden.

Destapar la pasta Filo, pincelarla con la mantequilla derretida, espolvorear ligeramente canela molida por encima y colocar en el extremo de cada una de las tiras que esté más cercano a nosotras un trozo de platano y un poco (1/4 cucharadita) de salsa de chocolate.

Doblar la tira de pasta sobre si misma, empezando por el lado con el trozo de plátano, de manera que quede en forma de triángulo perfectamente cerrado. Aquí encontraréis una secuencia de fotos que muestra como formar una samosa. Colocar el paquetito en una bandeja de horno (sin engrasar). Proceder de la misma forma con todas las tiras de pasta, procurando tapar siempre las que no se estén usando con el paño húmedo. Este es un dibujo de como formar los paquetes.

Hornear las samosas en el horno precalentado a una temperatura de 200ºC durante 15-20 minutos hasta que estén de un profundo y bonito tono dorado y muy crujientes.

Sacarlas del horno y pincelarlas ligeramente con sirope de ágave o miel. Tomarlas a temperatura ambiente.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

miércoles 23 de septiembre de 2009

Gratinado de calabacines y pesto

Salsa Pesto casera: rápida y fácil de preparar.









Gratinado de calabacines y pesto 065

Creo que tengo una especie de fijación con los calabacines y calabazas. No importa la época del año que sea, siempre tengo alguna de estas preciosidades en mi cocina, a veces incluso las dos a la vez... sobre todo cuando una tiene vecinas tan amables como para compartir la producción escandalosa de su huerto en verano: tomates, calabacines blancos y verdes, judías verdes que se derriten en la boca y que saben a verdaderas judías verdes... en fín, que no tengo más remedio que ponerme las pilas, aprovechar la bonanza y ponerme a cocinar como una posesa.

Esta vez también he aprovechado una preciosísima planta de albahaca, lozana y verde que tengo en mi patio junto con otra de perejil rizado (perifollo). No encuentro que este último sea mejor de sabor que el perejil normal, pero definitivamente es muy bonito. Ellas han formado parte del pesto (sin piñones) que he hecho para acompañar a los calabacines.

Los he metido en el horno a temperatura muy alta, mezclado con otras cuantas cosas, y están coronados por una costra crujiente de pan rallado casero. Delicioso.

Gratinado de calabacines y pesto mosáico

Gratinado de calabacines y pesto
Ingredientes:

  • 3 calabacines grandes
  • Sal
  • 1/2 manojo de perejil plano
  • perejil rizado (igual cantidad que perejil plano)
  • albahaca fresca (misma cantidad)
  • 1 diente de ajo picado
  • 150 ml. de aceite de oliva Español virgen extra
  • Sal y pimienta
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva Español virgen extra
  • 2 tazas de pan rallado (a ser posible casero)
  • 150 grs. de queso Manchego rallado
  • Ralladura de 1 limón
Lavar los calabacines (no es necesario pelarlos). Cortar en rodajas MUY FINAS (os aconsejo una mandolina o robot de cocina con la cuchilla adecuada). Colocarlas en un colador, espolvorear con una cucharadita de sal y dejar que escurran su líquido durante 15-20 minutos.

Preparamos el pesto triturando en un robot de cocina la albahaca, los dos perejiles, el ajo y el aceite de oliva. Añadimos sal y pimienta.

Mientras escurren los calabacines prepararemos el pan rallado: derretir en una sartén mediana la mantequilla y las 2 cucharadas de aceite de oliva. Añadir el pan rallado y remover bien para que se impregne.

Colocar los calabacines en un cuenco grande y añadirles la mitad de la mezcla de pan rallado preparado anteriormente, 2/3 partes del pesto, el queso y la ralladura de limón. Comprobamos el punto de sal.

Engrasar una fuente de horno con un poco de aceite de oliva (un par de cucharadas). Volcar en ella la mezcla anterior y cubrirla con la mitad reservada de la mezcla de pan rallado.

Horneamos a 200ºC durante 30-40 minutos, vigilando que la costra de pan rallado no se queme. Si vemos que se tuesta demasiado, remover la superficie con un tenedor para incorporar el pan a la mezcla de calabacines. Sacar del horno cuando los calabacines estén tiernos pero enteros.

Repartir por encima el pesto reservado y servir.

Opción: lonchear muy finamente un par de patatas y mezclarlas con los calabacines. Le dará al plato más consistencia y llenará más.

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS

domingo 20 de septiembre de 2009

Tarta Tatin de Manzanas (versión ligera)

Esta es mi versión de una tarta de fruta rápida y deliciosa.









Tarta Tatin 016

Nunca había hecho la Tarta Tatín y estoy convencida de que la original es deliciosa: siento una particular debilidad por la cocina francesa de la región de la Provenza: rústica, sencilla y tradicional.

Cuando revisé esta receta consideré que sería posible adaptarla a mis necesidades sin desmerecer la original. Yo sigo con mi afán de aligerar ciertas recetas que considero excesivamente cargadas de grasas o azúcar.

La Tatin utiliza (con todos mis respetos) demasiada mantequilla y azúcar para caramelizar las manzanas, pero he reducido en una tercera parte estos ingredientes consiguiendo un resultado delicioso. No entiendo la necesidad de enmascarar los sabores sutiles de la manzana con una cantidad tan exagerada de azúcar que al final te da lo mismo poner manzanas que patatas, no se notaría demasiado la diferencia...

Habitualmente la Tatin se prepara en un molde apto para el fuego y el horno: es muy frecuente utilizar una sartén de hierro fundido. Hay dos opciones para hacerla: la tradicional (primer punto) y mi versión (segundo):
  • Cocinar primero sobre el fuego las manzanas con el azúcar y la mantequilla de manera que se caramelicen antes de cubrirlas con la pasta de hojaldre y terminarlas en el horno. Esta forma requiere mucha cantidad de azúcar (unos 150 grs. aproximadamente) y mantequilla (unos 90 grs.) para conseguir este caramelizado.
  • Hornear directamente y en un solo paso todos los ingredientes. Esta ha sido mi opción. He reducido apreciablemente las calorías y creo que he mantenido la esencia de la Tatin original (si no tenemos en cuenta mi aportación de la canela: la original no la lleva, pero creo que le va fabulosamente bien).
Tarta Tatin My creation

Tarta Tatin

Ingredientes:
  • 1 cucharada rasa de canela molida
  • 2 cucharadas rasas de fructosa (o azúcar)
  • 1 cucharadita rasa de 5 especias (podéis usar mi Mezcla de especias dulces para Muffins)
  • 4 manzanas tipo Golden, Reineta, Royal Gala... peladas, descorazonadas y partidas por la mitad (o en cuartos)
  • 4 cucharadas de Sirope de Ágave, fructosa, miel o azúcar moreno
  • 2 cucharadas de copos de avena
  • 2 cucharadas (30 grs.) de mantequilla fría, en trocitos
  • 1 plancha de hojaldre
Mezclar en un cuenco la canela, las 2 cucharadas de fructosa y las 5 especias y repartirlo por el fondo de un molde redondo para tarta.

Poner encima las manzanas partidas con la parte redondeada hacia abajo y repartir sobre ellas el sirope de ágave, los copos de avena y los trocitos de mantequilla.

Tapar el conjunto con la plancha de hojaldre extendida, remetiendo los bordes bien dentro del molde, formando una especie de borde invertido, de manera que sujete las manzanas y no se salgan al hornearlas. Pinchar el hojaldre varias veces con un tenedor.

Poner una bandeja metálica vacía sobre la plancha de hojaldre para que no suba demasiado. Colocar el molde con la tarta sobre otra bandeja metálica (esto evitará que, al hornearse la tarta, el jugo que suelte caiga al fondo del horno y se queme). Meter la tarta en el horno precalentado a 200ºC durante 30 minutos.

Retirar la bandeja que cubría la tarta y hornearla destapada unos 10-15 minutos más hasta que el hojaldre esté dorado y bien cocido.

Sacarla del horno y despegar bien los bordes con la punta de un cuchillo. Dejar que se enfríe 5 minutos (no más o la salsa se solidificará demasiado, no se podrá despegar y será imposible darle la vuelta). Colocar el plato donde se vaya a servir la tarta sobre el molde.

Con cuidado para no quemarnos, darle la vuelta y permitir que la tarta se despegue suavemente y caiga por su propio peso sobre el plato de servir. Raspar con una cuchara todos los restos que queden en el molde y repartirlos sobre la tarta aún caliente.

Esta tarta se sirve tradicionalmente templada con un chorrito de nata líquida sin azucarar o un poco de helado de vainilla, pero también estará deliciosa con un poco de yogur blanco desnatado batido y ligeramente endulzado con sirope de ágave (mi opción).

Tabla de conversión de tazas (cups) a gramos
Suscríbete a PAN Y VARIOS
 

©2009 Pan y Varios | by TNB